Una dieta equilibrada que contiene TICS

El reciente informe PIRLS 2021 ha sacudido el sistema educativo de Suecia, llevando al gobierno a reconsiderar su enfoque hacia la digitalización en las aulas. La disminución en la capacidad lectora entre los alumnos ha sido un factor determinante para esta decisión. Aunque Suecia se sitúa en un respetable noveno puesto en la comparativa del informe, ha experimentado una caída de 11 puntos en comparación con la edición anterior. Esto ha llevado a la ministra de Educación, Lotta Edholm, a expresar su preocupación por el riesgo de “ver una generación de analfabetos funcionales en Suecia”.

Estos datos nos llevan a reflexionar sobre el papel de la tecnología en la educación y cómo debe ser abordado. En mi opinión, el equilibrio es clave. Del mismo modo que Suecia ha decidido limitar el uso de dispositivos digitales en las aulas para volver a lo básico, es igualmente crucial que los docentes estén bien versados en el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Como alguien que ha sido alumno recientemente, puedo testificar que la falta de habilidades tecnológicas entre los docentes es alarmante. En el mundo de la formación de adultos, es imperdonable que un docente no sepa cómo compartir pantalla en un aula virtual, crear grupos en videoconferencias paralelas o utilizar herramientas interactivas como Kahoot. Estas deficiencias no solo afectan la calidad de la enseñanza, sino que también pueden disuadir a los adultos de participar en futuras oportunidades educativas.

Expertos como Teresa Sánchez y Guillermo Fouce coinciden en la importancia de combinar métodos tradicionales con digitales. Las TIC ofrecen “muchas ventajas”, pero también pueden llevar a una disminución en la capacidad de atención y concentración si no se utilizan correctamente. Por lo tanto, la formación en competencias digitales para los docentes es tan crucial como la moderación en el uso de la tecnología en las aulas.

En resumen, la educación necesita un enfoque equilibrado que incorpore tanto los métodos tradicionales como las ventajas de la digitalización. Pero para que esto suceda, los docentes deben estar a la altura de las circunstancias, equipados tanto en habilidades pedagógicas como tecnológicas. Sólo así podremos aspirar a un sistema educativo que prepare a los alumnos para los desafíos del siglo XXI.

Un comentario

  1. Esto es la gran realidad, incluso en adultos.Tras un examen, que no entendieron la pregunta, y no leyeron bien, a mi último grupo, les hice leer 1 hoja del Quijote, de 19 alumnas, solo 3 entendieron un poquito de la obra….

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